El desafío económico de 2025 en Argentina: equilibrio fiscal, cepo cambiario y expectativas en un año electoral.

Viernes 14 de febrero, 2025

Por Fernando Marengo, Chief Economist de BT VALO

Fernando Marengo, Chief Economist de BT VALO
Fernando Marengo, Chief Economist de BT VALO

El 2025 comenzó con intensidad para la economía argentina. El programa económico que el gobierno ha sostenido desde finales del 2023 –basado en equilibrio fiscal y ancla cambiaria– ha permitido una desaceleración de la inflación, marcando el inicio de una senda de estabilización. Sin embargo, este año no estará exento de desafíos, especialmente en el contexto de un año electoral y un panorama internacional incierto.

¿Qué esperar de la economía argentina en 2025?
El gobierno parece decidido a mantener el equilibrio fiscal, ya que sabe que el resultado electoral dependerá en gran medida de lo que ocurra con la tasa de inflación. El ajuste fiscal y la reducción del crawling peg a un ritmo de 1% mensual desde febrero son señales claras de esta estrategia.

Si se logra sostener esta política, la inflación podría seguir bajando durante el segundo trimestre, alcanzando niveles por debajo del 2% mensual y, en la segunda mitad del año, incluso del 1,5%. Esta estabilización permitiría, además, una recomposición de la actividad económica, aunque los niveles de recuperación aún serán moderados.

Cepo cambiario y oportunidades de inversión
El cepo sigue siendo una restricción importante para la economía, especialmente en el plano de las inversiones. Sin embargo, la situación actual presenta un matiz interesante: la monetización de la economía argentina está en mínimos históricos, lo que limita la posibilidad de una fuga masiva al dólar en caso de una apertura cambiaria.

Por otro lado, algunos inversores están observando a Argentina como una oportunidad de largo plazo. Con activos a precios relativamente bajos y la posibilidad de un cambio de modelo económico, el interés comienza a despertar. Aun así, el entorno internacional complejo –con tasas de interés altas en Estados Unidos y precios de materias primas bajos– añade un nivel extra de volatilidad.

¿Hacia dónde vamos?
El gran interrogante para el 2025 es si el programa económico se mantendrá intacto pese a las tensiones propias de un año electoral. La clave estará en si el gobierno logra sostener el equilibrio fiscal sin caer en tentaciones populistas.

La estabilidad cambiaria y la credibilidad fiscal serán decisivas para consolidar la recuperación y atraer inversiones. De lo contrario, el ciclo de crecimiento y ajuste podría repetirse, como ha sucedido en años anteriores.

Te invitamos a seguir atentos a nuestras próximas publicaciones, donde continuaremos analizando las perspectivas económicas de Argentina y sus implicancias para el mercado de capitales.